Sabemos que no se puede juzgar un libro por su portada, pero nuestra apariencia siempre tiene que decir sobre nosotros como por ejemplo, nuestro cabello. La manera como es y lo llevamos hace que las demás personas se sientan con el derecho de opinar sobre él, especialmente cuando este es un cabello muy crespo, como el mío. Al reconocerme y sentirme orgullosa de lo que tengo, mi cabello crespo al natural, decido visibilizar esa lucha interna por la que las personas crespas debemos pasar consigo mismas para poder aceptar y querer lo que tenemos