Este trabajo explora la creación de una baraja de tarot personalizada como herramienta para la introspección y la conexión interpersonal, reinterpretando los arquetipos del tarot Rider-Waite desde una perspectiva íntima y contextualizada. A través de un análisis semiótico de los elementos simbólicos tradicionales y una exploración introspectiva de experiencias personales, se desarrollan ilustraciones que combinan tradición y modernidad. El diseño final busca generar un vínculo emocional con los usuarios mediante una gráfica accesible y cálida, que fomente la reflexión y el diálogo personal. Este proyecto integra teorías de la abstracción en el cómic, el inconsciente colectivo de Jung y la estética cotidiana de Mandoki, destacando el potencial del tarot como puente entre lo arquetípico y lo cotidiano.