Para afrontar los retos asociados a la creciente de demanda de servicios en los sectores de las comunicaciones, energía, salud, transporte y muchos más, las ciencias y la ingenierías buscan permanentemente soluciones que satisfagan los requerimientos técnicos sin comprometer los factores económicos y ambientales. En particular, en las últimas décadas, la tecnología ha evolucionado hacia alternativas que reduzcan los impactos ambientales, no solo durante la etapa de vida útil de los productos, sino también en los procesos de extracción de materias primas, la manufactura y ensamblaje y la etapa de disposición final.